Crespones negros y llanto inundan sus calles. La ciudad de El Alto vive el día después de la tragedia. El miércoles 17 murieron seis personas en el saqueo e incendio de las instalaciones de su Alcaldía y ahora no hay otro tema del que hablen sus habitantes.
Por los alrededores del edificio quemado se instaló una vigilia de decenas de vecinos que discuten sobre las causas del incidente. Todos piden justicia,
