Con la cabeza fría, los dirigentes de San José escucharon el informe que dio el director técnico Freddy Cossío sobre el rendimiento del plantel en ocasión del compromiso que jugó contra Wilstermann la noche del miércoles en Oruro, donde el resultado fue trágico (1-3) y se llegó a la determinación de mantener al entrenador en el cargo bajo la condición de que ya no puede perder ningún partido a partir de la fecha.
La directiva estaba decidida a remover a Cossío del cargo y hacer una apuesta elevada trayendo a un profesional boliviano, pero los montos que pedían por sueldo y por prima eran cifras inalcanzables para la institución orureña. Entre los técnicos con los cuales tuvo contacto Zeballos estaban Marcos Ferrufino, Eduardo Villegas y Víctor Hugo Antelo, pero sus pretensiones superaban los 10 mil dólares mensuales sin incluir la prima.
