"No vamos a perdonar la conspiración", sentenció el presidente, Evo Morales, sobre la denuncia de tráfico de influencias que pesa en su contra, por la relación que mantuvo con Gabriela Zapata, gerente de la CAMC, que se benefició de millonarios contratos en el país.
"Es una abierta conspiración, es una conspiración y no vamos a perdonar la conspiración. Me están llegando documentos (de) cómo enseñando a hacer inteligencia a los cocaleros para hacer seguimiento al Evo (...) Es tan cobarde, detrás del No no hay nada, solo observan y critican", dijo.
Hoy se conformará en la ALP una comisión mixta especial para investigar los contratos entre CAMC y el Estado, mientras que desde la Contraloría se inició una indagación que concluiría en 10 días.
