El presidente Evo Morales afirmó que Chile abandonó el diálogo y anunció que antes que el Gobierno chileno presente su contramemoria ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya se celebrán una o dos reuniones del equipo de la demanda boliviana.
El mandatario en una entrevista en radio Panamericana no quiso dar detalles del "plan" que se tiene diseñado en el marco de la demanda marítima y solo anticipó que la Dirección de Reivindicación Marítima (Diremar) tiene una importante tarea que ejecutar.
"Ahora qué viene, no quiero comentarles algunos temas importantes, (pero) va a haber una o dos reuniones antes de que Chile presente la contramemoria", declaró Morales, quien también dijo que los profesores Antonio Remiro y Monique Chemillier, que estuvieron en el país la pasada semana, dieron muy buenas recomendaciones.
No precisó a qué nivel se celebrarán las reuniones, pero dijo que Bolivia está preparada para afrontar una nueva etapa en el marco de la querella contra el vecino país.
Morales también comentó que tanto como dirigente cocalero y hoy como presidente del Estado le fue muy bien con su política de "ofensiva". "Yo les pedía y consultaba si hay que pasar de la ofensiva y no estar en la defensiva", sostuvo.
La CIJ le otorgó plazo a Chile hasta el 25 de julio para que entregue su contramemoria a la demanda que presentó Bolivia pidiendo una salida soberana al océano Pacífico, la hipótesis está asentada en los compromisos que ofrecieron diversos gobiernos de ese país para otorgar una salida marítima a Bolivia.
"El tema del mar no vamos a negociar por los medios de comunicación porque es un tema de Estado. Diremar tiene una importante tarea dentro del plan que tenemos", sostuvo el mandatario.
DECISIÓN
El primer mandatario recordó que la decisión de acudir al máximo tribunal de justicia de la Organización de las Naciones Unidas es porque Chile en su política de dilación nunca hizo propuestas "concretas, tangibles y viables" como anunciaba el expresidente Sebastián Piñera. Y precisó que fue ese país el que abandonó el diálogo.
Dijo que tampoco se pudo concretar absolutamente nada, pese a los avances, con su homóloga Michelle Bachelet con quien en 2006 acordaron encarar una agenda de 13 puntos donde estaba incluido el tema marítimo.
También contó que el agente ante la CIJ, Eduardo Rodríguez Veltzé, en 2006 le comentó que si se quedaba un poco más en el Gobierno podría dejar a Bolivia con una salida marítima y que con esas palabras fue convencido para seguir dialogando.
