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MILLONES de Bolivianos es el daño económico al Estado detectado por la Contraloría y la interventora Lariza Fuentes reportó Bs 102 millones.
El exmiembro del Directorio del liquidado Fondo de Desarrollo Indígena Originario Campesino (Fondioc), Faustino Flores, reveló que en 2012 se tapó 300 proyectos “fantasmas” que fueron identificados y no se hizo nada para remediarlos.
Flores, también expresidente de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG), explicó que estos casos se dieron a conocer el 30 de septiembre de 2012, durante una reunión del Directorio, presidido por la entonces ministra de Desarrollo Rural y Tierras, Nemesia Achacollo y con la presencia de los representantes de las organizaciones campesinas, “Bartolinas” y de colonizadores (interculturales).
Aseguró que, como bloque indígena, la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob) y sus regionales -Central de Pueblos Étnicos de Santa Cruz (Cpesc), la Central de Pueblos Étnicos Mojeños del Beni (Cpemb) y la APG- pidieron que los desembolsos para los proyectos “fantasma” se congelen.
Dijo que, con la solicitud de cierre de las carpetas de los aparentes 300 proyectos “fantasma”, la intención era que se viabilicen más proyectos a favor de los pueblos indígenas de tierras bajas porque no contaban con muchos.
“Nosotros hemos dicho que se rechacen todos esos proyectos ‘fantasmas’ que estaban por financiarse para que se pueda meter un poco más de proyectos para la APG, Cpesc, Cpemby sólo les dieron un cupo de 30 proyectos porque pusieron a un lado ese tema de los 300 proyectos ‘fantasmas’”, afirmó.
“Nadie se daba cuenta, nosotros, los pueblos indígenas hemos agarrado los proyectos inocentemente”, lamentó.
AUDITORÍA
El Directorio del Fondo estuvo integrado desde 2009 a 2015 por ocho organizaciones, entre campesinas, indígenas y de colonizadores. Además de la APG, Cpesc, Cpemb y Cidob, la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa” (Cnmciob-“BC”), la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (Cscib) y el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq).
Flores dijo que en septiembre de 2012 se informaron que las comunidades de las organizaciones regionales fueron las menos beneficiadas con proyectos productivos a diferencia de los sectores nacionales, por lo que pidieron la realización de una auditoría externa e interna a esa entidad estatal, pero no se concretó. Recién en febrero de este año, el gobierno intervino el Fondo, tras denuncias que salieron a la luz sobre proyectos “fantasmas” y corrupción.
“Entre ellos se denunciaba que estos proyectos no existían, entonces nos hemos dado cuenta y hemos dicho que se haga una auditoría externa, interna dentro del Fondo para ver quién gastó más la plata y aparte de eso se ve que hay proyectos ‘fantasmas’ porque se denunció que había 300 proyectos ‘fantasmas’”, remarcó el indígena.
MÁS PROYECTOS
Según Flores, ese día de 2012 se informaron que el 80 % de los proyectos se destinaron para el sector campesino, un 10 % para la Cidob y un 5 % para el Conamaq. Narró que al contar los campesinos con la confianza del gobierno podían conseguir cuantos proyectos quisieran.
