DESACELERACIÓN
SEGÚN LA RAE, es la acción o efecto de desacelerar. Por tanto desaceleración económica se refiriere a una reducción del ritmo de crecimiento.
La Red Econolatin, en un artículo reciente, confirmó el fin del denominado “superciclo” de precios de las materias primas y sus efectos sobre las economías de América Latina que atraviesan una fuerte desaceleración o mediocres niveles de crecimiento.
Entre ellas resalta la economía de Bolivia, que atravesó un ciclo inédito de crecimiento de casi nueve años y con altas tasas que cerraría en un crecimiento del 4,5 % este año, muy por encima del promedio de la región que apenas rozaría el 0,3 %, dice.
En los movimientos de coyuntura de la economía de Bolivia, según datos del informe, se indica: “la tasa de crecimiento del PIB para el segundo trimestre de 2015 fue de 5,23 %, inferior a la observada en 2014 que fue de 6,08 %".
“En todos los sectores económicos, dicha tasa fue inferior (respecto a 2014), siendo el sector con mayor disminución el de petróleo y gas, precisamente el sector afectado por el menor precio internacional del petróleo, que a su vez define el precio del gas natural, que es el principal hidrocarburo producido en Bolivia y a la vez su principal producto de exportación".
Por su parte, Cepal calcula que en 2015 la economía crecerá un 4,5 %, gracias sobre todo a la demanda interna, puesto que la demanda externa afronta cada vez más complicaciones.
La caída de las exportaciones del 29 % en primer semestre del año muestra un declive considerable, en particular del precio del gas –que representa el 50 % del total de las exportaciones–: este rubro cayó un 39 % entre enero y septiembre. Pero también de otros productos de exportación como los de la industria manufacturera, que bajaron un 33 %; los minerales (Zinc, Plomo, Plata, Estaño) que cayeron un 13,2 % y las exportaciones agropecuarias un 28 %.
DEMANDA INTERNA
A diferencia del sector exportador, la actividad ligada a la demanda de consumo interno viene acusando menos la desaceleración económica. Y aquí el rol de la inversión pública es fundamental según señala la Cepal: “el Gobierno ha programado otro aumento sustancial de la inversión pública, lo que amortiguaría en parte la desaceleración económica. Se espera que el consumo privado también contribuya al crecimiento, aunque cabe esperar una cierta ralentización causada por un menor aumento de los salarios y una disminución de las remesas del exterior".
Dentro de sectores que producen para el mercado interno hay desigualdades. El informe dice: “el boom de la construcción parece haber concluido toda vez que este sector disminuyó su tasa de crecimiento desde 7,15 % en 2014 a 2,14 % en agosto de 2015”. Este sector alentado por la obra pública venía siendo un motor de la demanda interna hasta el año pasado.
Y continúa: “pese a sufrir una desaceleración, la actividad agropecuaria muestra niveles de alto dinamismo con un crecimiento de 5,49 % expresado por el IGAE, que a su vez contribuyó a un mayor crecimiento en las industrias de alimentos y bebidas que crecieron en 4,49 %. Los sectores de servicios muestran casi el mismo dinamismo que en 2014, el comercio creció en 4,29 %, mientras que el transporte lo hizo en 7,22 %, las comunicaciones en 4,37 % y los servicios financieros en 8,91 %”.
En el fondo, la continuidad del carácter dependiente del gran capital extranjero como la estructura económica atrasada no fue revertida por Evo Morales, las nacionalizaciones, no cortaron con la dependencia del capital extranjero. Así lo confirma la búsqueda de nuevos inversores multinacionales o de nuevo endeudamiento del Estado cuando la economía empieza a mostrar sus primeros síntomas de debilidad.
