Yana Rojas, responsable del área de justicia y análisis normativo del Viceministerio de Justicia, informó que de acuerdo a un estudio realizado por el Ministerio de Justicia, de 800 adolescentes con sanciones penales, aproximadamente 342 no deberían estar privados de libertad, porque la norma que protege a los niños y adolescentes prohíbe este tipo de medidas en esta población, más cuando se trata de delitos leves.
Según los datos del Ministerio de Justicia se tiene "alrededor de 800 menores de edad en cárceles en todo el país", de los cuales un 82 por ciento esta con medidas de detención preventiva.
"Tenemos un 82 por ciento de adolescentes con medidas privativas de libertad y aproximadamente un 52 por ciento de estos adolescentes por el tipo de delito no deberían estar privados de libertad; tenemos en primera instancia el robo -por ejemplo- entonces la Convención manda y nuestro nuevo Código (del Niño Niña y Adolescente) que en caso de delitos leves se debe priorizar medidas alternativas", argumentó Rojas a la agencia de noticias ANF.
ÚLTIMO RECURSO
La Convención sobre los Derechos del Niño, la Constitución Política del Estado (CPE) y el nuevo Código Niña, Niño y Adolescente estipulan que la privación de libertad debe ser utilizada como último recurso en el caso de sanción a menores de edad.
En ese sentido, solo a aquellos adolescentes que cometiesen delitos considerados graves pueden ser recluidos.
Según Rojas, se están vulnerando los derechos de un 52 por ciento de adolescentes que no deberían estar privados de libertad, sino deben ser trasladados a centros de rehabilitación.
"El régimen penitenciario (ya) no intervienen (en estos casos), solamente intervienen las gobernaciones a través de los centros de orientación y centros de reintegración (…) donde se les aplica medidas de libertad como la remisión y medidas alternativas (como) la libertad asistida", argumentó.
Roberto Simoncelli, responsable de justicia del proyecto Mundo de la Cooperación Italiana, comentó que son más los menores que deben ser trasladados a los centros de rehabilitación, previa revisión de los casos.
"Hay todavía más o menos 580 adolescentes de 16 para arriba, 17 años que están todavía en centros (de reclusión) para adultos", informó Simoncelli.
En Bolivia existen dos centros de reintegración para menores, Kalahuma en La Paz y Semicruz en Santa Cruz.
