EN 2008
EE.UU. supuestamente contaba con una estrategia para matar al primer mandatario, Evo Morales, según de nuncia el ministro Quintana.
Un comunicado de la embajada de los Estados Unidos (EE.UU.) sobre las denuncias hechas por el Gobierno de Evo Morales señala: "el Gobierno de los Estados Unidos no estuvo involucrado en ninguna conspiración, intento de derrocar al gobierno de Bolivia o de asesinar al presidente Morales".Agrega: "este tipo de acusaciones infundadas no contribuyen a mejorar las relaciones bilaterales", además de considerarlas como falsas y absurdas, aclarando que dicho plan "B" constituye un protocolo común en sus representaciones diplomáticas del mundo."Todas las embajadas de EE.UU. en el mundo convocan a un Comité de Acción de Emergencia para proponer planes de contingencia como una práctica rutinaria, para garantizar la seguridad del personal de la misión, en caso de información sobre posibles disturbios sociales u otras acciones hipotéticas", agrega el documento.El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, denunció el sábado 3 de octubre que la estrategia de EE.UU. oscilaba entre impulsar un golpe de Estado o el asesinato del jefe de Estado, en 2008, cuando existió un movimiento separatista en el país, según el Gobierno.
El nuevo problema entre Bolivia y EE.UU. surge como parte de cables del Departamento de Estado, revelados por WikiLeaks, y que hacen mención a un plan de emergencia en caso de que en Bolivia se produjera un golpe de Estado o la muerte del presidente Evo en 2008.La embajada sostiene además que los personeros de representaciones diplomáticas tienen la función, garantizada bajo la Convención de Viena y la Convención de Ginebra, de reunirse con representantes de todos los sectores de la sociedad civil y funcionarios electos de todas las tendencias.
CHISME Y PESQUISAEl ministro de Gobierno, Carlos Romero, anunció que se investigará la denuncia dada a conocer el fin de semana respecto a un supuesto plan de Estados Unidos para matar al presidente Evo Morales.A su turno, el expresidente del país, Jorge “Tuto” Quiroga, calificó de “chismología de cóctel”, la información difundida por los cables de WikiLeaks.
