El papa León XIV expresó este domingo a siete víctimas de agresiones sexuales en el seno de la Iglesia en Francia su “compromiso” a evitar nuevos casos y llamó a sus obispos a “perseverar” en la prevención y reparación de este “flagelo”
Aclamado durante dos días por cientos de miles de fieles en París, el pontífice estadounidense-peruano vivió en Lourdes, un importante centro de peregrinación católico, la etapa más difícil de su viaje a Francia.
La Iglesia francesa se ve sacudida desde hace años por las revelaciones de violencia sexual en su seno. En 2021, un informe encargado por obispos y monjas estimó en hasta 330.000 el número de víctimas menores desde 1950.
Para abordar esta situación, León XIV se reunió a puerta cerrada con siete de ellas, pero no con los colectivos que las reagrupan. Este formato, que ya usó durante su visita en junio a España donde pidió “verdad, justicia y reparación”, había generado malestar.
Pero al término del encuentro de casi dos horas, el pontífice dio muestras de una “toma de conciencia mayor”, según las víctimas que dieron cuenta a la prensa. Se mostró “muy atento” y “auténticamente dispuesto a escuchar”, declaró Olivier Mardi, una de ellas.
