España y Francia afrontan este sábado una situación crítica por los incendios forestales, con más de 285.000 personas afectadas entre ambos países, teniendo en cuenta a evacuados y confinados, y decenas de miles de hectáreas calcinadas, en un verano marcado por las altas temperaturas y las condiciones meteorológicas extremas.
En España, los dos grandes incendios que afectan a las provincias limítrofes de Madrid y Ávila (centro) han arrasado o dañado unas 45.000 hectáreas, según las distintas estimaciones oficiales, y afectan ya a más de 85.000 personas, de las que cerca de 60.000 han sido evacuadas y unas 29.000 permanecen confinadas.
Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno nacional asumió el mando único para coordinar las labores de extinción. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó hoy la zona y señaló que la evolución del fuego sigue siendo "compleja" debido al viento cambiante, principal factor de propagación.
El Ejecutivo ha desplegado 1.201 militares, unos 400 medios terrestres, más de 1.300 agentes de las fuerzas de seguridad, 110 efectivos de Protección Civil y más de 20 aeronaves, además de los medios aportados por Madrid y Castilla y León.
España ha solicitado ayuda a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil y cuenta con dos aviones anfibios de Grecia, otros dos de Italia, dos aeronaves ofrecidas por Turquía y un destacamento militar portugués. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró hoy que "Europa está junto a Francia y España" y destacó que la UE también ha desplegado medios aéreos y el sistema Copernicus para apoyar la respuesta a los incendios en ambos países.
Según Sánchez, en lo que va de 2026 han ardido ya unas 130.000 hectáreas en España.
Además de los incendios de Madrid y Ávila, permanecen activos otros fuegos de entidad en León, Huesca, Teruel y Córdoba, tras una campaña especialmente grave en la que destacaron los incendios de Almería, donde murieron 13 personas y ardieron 7.000 hectáreas, y el de la Sierra Norte de Guadalajara, que calcinó 32.000 hectáreas y fue el segundo mayor registrado en España desde que existen registros.
