El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, reconoció la derrota en las elecciones parlamentarias de este domingo frente a su rival conservador Peter Magyar, que prometió “un cambio del sistema”.
“Los resultados de la elección, aunque no son definitivos aún, son claros y comprensibles. Para nosotros son dolorosos, pero inequívocos”, dijo Orbán, quien dirigió el país centroeuropeo desde hace 16 años. “No se nos ha confiado la responsabilidad y oportunidad de gobernar. Felicito al partido ganador”, expresó.
Los comicios estuvieron marcados por un récord de participación, lo que pudo haber sido favorable para la oposición, según analistas.
Según los datos de la Oficina Electoral, tras el escrutinio de 85% de las papeletas, el partido Tisza de Magyar puede atribuirse 138 de los 199 escaños de la Asamblea Nacional húngara, una supermayoría de dos tercios que le permite llevar a cabo reformas constitucionales.
