La Guardia Revolucionaria iraní afirmó este martes que atacará desde este miércoles las oficinas en Oriente Medio de compañías tecnológicas estadounidenses como parte de la guerra en la región, mientras Donald Trump instó a sus aliados, que no apoyaron este conflicto, a que “tomen” el estrecho de Ormuz para reabrir esta vía, estratégica para el transporte internacional de crudo y de gas.
Por otra parte, en la quinta semana del conflicto, China y Pakistán proponen cinco puntos para “restablecer la paz y la estabilidad” en Oriente Medio.
Por otra parte, Irán denunció una nueva ola de ataques de EE.UU. e Israel contra infraestructuras civiles, sanitarias e industriales en Teherán y otras ciudades; así como ataques contra zonas residenciales en el este y sur de la capita, sin que se hayan reportado víctimas mortales por ahora.
LA GUERRA
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que prevé que la guerra de Irán culmine en dos o tres semanas y tras el retiro de su país dejará de lado las responsabilidades directas sobre la seguridad del estrecho de Ormuz, y que serán las naciones que dependen de esta vía estratégica para el transporte de petróleo quienes deberán asumirla.
“Lo que pasa en el estrecho no será asunto nuestro (…) podrán abastecerse y arreglárselas por su cuenta”, afirmó Trump en una conferencia de prensa en la Casa Blanca sugiriendo que países como China, Francia u otras naciones interesadas en la región deberán asumir esa responsabilidad.
Las declaraciones de Trump surgieron después de indicar que considera haber cumplido con su misión en Oriente Medio y que considera una retirada en las próximas dos o tres semanas.
“Anoche destruimos una gran cantidad de instalaciones de fabricación de misiles (…) los hemos golpeado muy duro”, agregó el republicano para justificar que la mayoría de objetivos militares de Estados Unidos estarían cumplidos.
