Redacción Internacional/EFE
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán avanzó este domingo con una oleada de ataques israelíes sobre Teherán y el sur del Líbano y las amenazas de Irán de cerrar el estrecho de Ormuz y tomar represalias contra intereses próximos a Washington en la región si Donald Trump ataca centrales eléctricas iraníes.
La navegación por Ormuz sigue en el epicentro del conflicto. Irán dice estar dispuesto a cerrar “completamente” el paso en respuesta al ultimátum de Trump, que dio 48 horas a Teherán para abrirlo al tráfico advirtiendo que, de lo contrario, podría ordenar ataques a las centrales eléctricas iraníes.
Mientras, Israel dejó incomunicado el sur del Líbano y anunció ataques contra viviendas libanesas próximas a intereses israelíes y contra los puentes sobre el río Litani, estratégico para el abastecimiento de agua y la generación de energía en el país.
El presidente libanés, Joseph Aoun, consideró estás acciones como “el preludio de una invasión terrestre” de su país.
Durante su intervención en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV condenó este domingo la guerra en Oriente Medio, describiéndola como un “escándalo para toda la familia humana” y llamó a la paz y el cese de hostilidades.
AMANAZA DE TRUMP
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó el sábado con atacar las centrales eléctricas de Irán si la república islámica no abre “totalmente” el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas.
“Si Irán no abre totalmente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 HORAS a partir de este preciso momento, Estados Unidos atacará y arrasará con sus diversas centrales eléctricas, empezando por la más grande”, escribió en su red Truth Social.
