En el pequeño Parlamento, sin apenas protocolo ni jefes de Estado pero arropado por sus simpatizantes. Así ha tomado posesión este martes el conservador Nasry ‘Tito’ Asfura como presidente de Honduras hasta 2030.
Asfura accedió al hemiciclo sin pasar por el pasillo de honor -donde estaba la prensa y desfilaban los invitados – vestido con un sencillo traje azul oscuro y de la mano de su esposa, Lissette Del Cid, de blanco. Con una visible timidez saludó a los pocos presentes en el evento y al nuevo presidente del Parlamento.
La ceremonia apenas duró una hora, en la sede parlamentaria de Honduras, – a diferencia de sus antecesores que asumían el poder en un gran estadio de fútbol en actos excesivamente adornados y largos – con la comunidad internacional representada por los cuerpos diplomáticos.
