Neymar encara sin red su segunda temporada desde que volvió al Santos con la mente puesta en convencer al seleccionador Carlo Ancelotti y conseguir una plaza para el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México.
Después de un 2025 no exento de polémicas extradeportivas y marcado por una nueva ristra de lesiones, el exjugador de Barcelona y París Saint-Germain (PSG) decidió renovar con el club que lo vio nacer por una temporada más, hasta finales de este año.
El delantero terminó la temporada pasada dejando algún halo de esperanza de la estrella que fue.
Fue fundamental para que su Santos permaneciera en la primera división del Campeonato Brasileño y, de hecho, jugó tocado en esos últimos partidos en los que el conjunto albinegro se jugaba la salvación.
Al final, el balance de la temporada fue de 11 goles y 4 asistencias en apenas 28 partidos, casi la mitad del total que jugó el Santos.
Terminado el Brasileirão, el pasado 22 de diciembre, se sometió a una artroscopia para corregir una lesión en el menisco de su maltrecha rodilla izquierda.
Aún de baja, el “10” se perdió la pretemporada, los primeros partidos del Campeonato Paulista y no estará previsiblemente en el arranque de la Liga brasileña este miércoles en la cancha del recién ascendido Chapecoense.
