Expresidentes latinoamericanos del Grupo IDEA y líderes como la opositora venezolana María Corina Machado coincidieron este miércoles en prever que está próximo el fin del gobierno venezolano de Nicolás Maduro ante el creciente despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe.
La presión de Washington, reflejada en la llegada el martes al Caribe del mayor portaaviones de EEUU, el USS Gerald R. Ford, y su grupo de ataque, de 4.000 marinos y decenas de aeronaves, enmarcó el foro del Grupo IDEA en el Miami-Dade College (MDC) sobre “el fin de las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela”.
“Estados Unidos tiene una política de combatir el narcotráfico, el terrorismo, claro, y espero que entiendan que estamos en semanas decisivas”, respondió a una pregunta de EFE el expresidente Jorge Tuto Quiroga (2001-2002).
La lucha por el cambio en Venezuela afronta una coyuntura en la que convergen el Premio Nobel de la Paz que Machado recibirá en Noruega en persona el 10 de diciembre, un “pueblo movilizado” y esta “actitud del Gobierno americano (estadounidense)”, expuso Quiroga.
Varios exmandatarios defendieron la legitimidad de los ataques de EEUU a presuntas lanchas de “narcoterroristas”, que han dejado unos 75 muertos y cerca de 20 embarcaciones atacadas desde el 1 de septiembre.
“Yo creo que un gobierno que está manteniéndose por la fuerza tiene que ser entendido como una amenaza internacional. Un gravísimo problema que cometieron muchos países fue definir al narcotráfico como un problema de seguridad pública”, contestó el expresidente ecuatoriano Jamil Mahuad (1998-2000) a una pregunta de EFE.
La ONU acusó a estos ataques de violar el derecho internacional y representar ejecuciones extrajudiciales, mientras que países como Francia y México también los han cuestionado, y Colombia y Reino Unido han dejado de compartir inteligencia con Washington por los bombardeos. Pero el expresidente colombiano Álvaro Uribe (2002-2010) expresó que prefiere “la derrota del narcoterrorismo a que siga avanzando y creando esta soberanía de los criminales”, además de señalar que su país también “corre el riesgo” de sufrir bombardeos por “albergar terroristas” y ser “aliado” de Venezuela.
