El atentado terrorista perpetrado este jueves en una sinagoga de Mánchester (noroeste de Inglaterra), que dejó dos víctimas mortales –más el atacante– y al menos tres heridos de gravedad, reabrió la herida del antisemitismo en el Reino Unido en el marco de la guerra de Gaza.
Alrededor de las 9:30 de la mañana hora local, un hombre fue apuñalado y un auto arrolló de manera intencionada a un grupo de viandantes en el exterior de la sinagoga de la Congregación Hebrea de Heaton Park, al norte de Mánchester, especialmente concurrida por ser Yom Kippur, la celebración más sagrada del calendario judío.
“Había un gran número de feligreses acudiendo a la sinagoga en el momento de este ataque, pero gracias a la inmediata valentía de los cuerpos de seguridad, de los fieles en el interior y de la rápida respuesta de la Policía, se le impidió el acceso al atacante”, dijo el jefe de la Policía del Gran Mánchester, Stephen Watson.
