Con más de un millón de desplazados en Haití por la violencia, el triple que hace un año, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) recordó este martes que no se trata solo de estadísticas, sino de “vidas atrapadas en una crisis constante”, y reclamó el apoyo urgente de la comunidad internacional para tratar de evitar muertes y reducir la migración forzada.
“Esta es una de las crisis más complejas y urgentes del mundo, con implicaciones para la estabilidad regional y global”, afirmó en un comunicado la directora general de la OIM, Amy Pope, que visitó esta semana Haití, por lo que pidió apoyo humanitario con el que no solo se salvan vidas, “sino que también fortalecemos la resiliencia y la seguridad para ayudar a estabilizar a las comunidades y reducir las condiciones que provocan la migración forzada”.
