Una vez más el Real Madrid se cita con la épica en la Liga de Campeones. Un ejercicio de fe, la mística del Santiago Bernabéu. Argumentos que trascienden lo futbolístico bajo los que se explican remontadas que dan forma a la historia del rey de Europa. La conquista de la decimosexta demanda una nueva proeza, levantar tres goles al Arsenal.
Tan solo ocurrió en un 5,88% de las ocasiones que se dio la misma situación en una eliminatoria de la Liga de Campeones, pero el Real Madrid no entiende de estadísticas. Las mismas que apuntaban a un 1% de opción de superar una eliminatoria que perdía ante el Manchester City en el Santiago Bernabéu en el minuto 88 y que con dos tantos de Rodrygo separados por segundos, mandó a la prórroga y volteó en la Champions de las remontadas.
Clubes como aquel dominador de Pep Guardiola, el PSG, el Chelsea, este curso el Borussia Dortmund, sufrieron esos momentos de unión del madridismo con sus jugadores, histeria colectiva, que hacen posible lo imposible.
