El camino para la segunda vuelta de las presidenciales en Ecuador, que enfrentará al presidente y aspirante a la reelección, Daniel Noboa, y a la candidata del correísmo, Luisa González, comenzó muy crispado después de que los dos postulantes hayan intercambiado acusaciones y hablado de “irregularidades” en un proceso avalado como transparente por la Unión Europea (UE) y la OEA.
Con el escrutinio al 98,9%, Noboa, candidato de Acción Democrática Nacional (ADN), tiene el 44,17% de los votos válidos y mantiene una mínima ventaja de 20.000 votos frente al 43,97% de González, del movimiento Revolución Ciudadana (RC), que lidera el expresidente Rafael Correa.
El escrutinio fue cuestionado por los dos candidatos al afirmar ambos que quedaron primeros en la primera vuelta, sin presentar evidencias, y realizar acusaciones mutuas de presuntos vínculos con el crimen organizado.
En una entrevista con EFE, González dijo el lunes haber superado por 2 puntos porcentuales al mandatario ecuatoriano y denunció “inconsistencias” en las provincias donde el correísmo es más fuerte, mientras que Noboa dijo el martes a una radio local que había habido “muchísimas irregularidades” en el proceso y que en “ciertas provincias” las “cosas no cuadraban”.
