Washington y La Habana dieron este martes la sorpresa al anunciar, respectivamente, la salida de Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo y una excarcelación masiva de presos de la isla en la que ha mediado el Vaticano.
El doble anuncio, que podría suponer el primer paso para un acercamiento bilateral, queda sin embargo de alguna forma entre interrogantes por la llegada en apenas seis días a la Casa Blanca del republicano Donald Trump, quien durante su primer mandato (2017-2021) incluyó a Cuba en esa lista, que tiene severas consecuencias financieras.
La administración demócrata saliente aseguró que la exclusión de Cuba de la lista está ligada a la liberación de los presos, que, según explicó el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) de la isla, afecta a 553 personas “sancionadas por delitos diversos” y que serán excarcelados “gradualmente”.
La Casa Blanca indicó por su parte que las liberaciones comenzarán “en relativamente poco tiempo” y que entre los presos seleccionados hay personas que participaron en las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 (11J), las mayores en décadas en Cuba.
