Una unidad militar de Corea del Sur bloqueó a policías y agentes anticorrupción que accedieron a la residencia del presidente destituido Yoon Suk Yeol para intentar arrestarlo, dijo la agencia de prensa nacional Yonhap.
Los agentes de la Oficina de Investigación de la Corrupción, encargada de la causa contra Yoon por haber declarado la ley marcial hace un mes, entraron al recinto presidencial pero fueron “bloqueados en su interior por una unidad militar”, señaló este medio.
Previamente, la Oficina de Investigación de la Corrupción señaló: “Ha empezado la ejecución de la orden de arresto contra el presidente Yoon Suk Yeol”.
Suspendido ya de sus funciones por la Asamblea Nacional y con su destitución en manos del Tribunal Constitucional, Yoon puede convertirse en el primer presidente en el cargo en ser arrestado en la historia de Corea del Sur.
El dirigente conservador, antes un célebre fiscal en el país, lleva encerrado en su residencia desde que la justicia aprobó la orden de detención en su contra a principios de semana.
Desde su encierro, Yoon prometió combatir a las autoridades que buscan detenerlo e interrogarlo por haber declarado la ley marcial y haber enviado al ejército a la Asamblea Nacional.
No está claro si el servicio de seguridad del presidente, que todavía lo protege como jefe de Estado, facilitará su detención. Previamente, sus miembros habían bloqueado varios intentos de registro en las dependencias presidenciales.
PRESIDENTE
El presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, prometió este miércoles “luchar hasta el final para proteger el país”, según dijo en un mensaje a sus seguidores, algunos de ellos reunidos frente a la residencia presidencial en Seúl.
“Debido a las fuerzas internas y externas que infringen su soberanía y las actividades de los grupos antiestatales, Corea del Sur está ahora en peligro”, dijo Yoon, y prometió que “luchará hasta el final para proteger al país”.
