El extremadamente peligroso huracán Milton tocó tierra anoche en Siesta Key, cerca de la ciudad de Sarasota, en la costa oeste de Florida (EEUU), con vientos máximos sostenidos de 205 kilómetros por hora (120 millas), es decir con categoría 3, pero luego perdió fuerza y se convirtió en uno de categoría 2, con vientos de hasta 165 km/h. Aún representaba un peligro por las grandes ráfagas.
El centro de Milton alcanzazó la turística zona de Florida, conocida por sus playas de aguas prístinas. Momentos antes de que el poderoso ciclón tocara tierra, las autoridades dieron cuenta de que al menos 19 tornados se registraron en el centro y sur de Florida a lo largo de ayer y que más de 125 viviendas resultaron destrozadas.
Antes de la llegada de Milton, un tornado provocó las primeras víctimas mortales. Las autoridades del condado de St. Lucie, en la costa este de Florida, confirmaron anoche que ocurrieron “múltiples muertes” en una comunidad de casas de personas azotada por un tornado asociado con el sistema.
Hasta la primera hora de este jueves, Milton había dejado sin electricidad a unos 1,5 millones de clientes en Florida, de acuerdo a la contabilidad de la web especializada PowerOutage.
De acuerdo a los pronósticos del Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) de EE.UU., en pobladas ciudades de esta parte de la costa, como Fort Myers, Sarasota, St. Petersburg y Tampa, se producen peligrosas marejadas ciclónicas, que pueden aumentar el nivel del mar hasta unos 4,5 metros del suelo. Milton es el segundo huracán que alcanza Florida en casi dos semanas, tras recibir el pasado 26 de septiembre el impacto del poderoso huracán Helene, que entró por el noroeste de este estado con categoría 4 y dejó una estela de devastación por seis estados del sureste de EEUU y más de 250 muertos.
Milton se formó en el Golfo de México el fin de semana y rápidamente se fortaleció, al punto de llegar a tener en dos ocasiones la categoría 5, la máxima en la escala Saffir-Simpson, mientras avanzaba rumbo a Florida y descargaba fuertes precipitaciones en el norte de la península de Yucatán.
