El grupo chií libanés Hizbulá confirmó este sábado el asesinato de su líder, Hasán Nasrala, y queda a la expectativa de continuar su batalla contra Israel sin el que ha sido su máxima cabeza visible durante más de tres décadas, en pleno apogeo de la campaña de ataques israelíes contra sus filas.
Casi 24 horas después del potentísimo bombardeo israelí contra Nasrala a las afueras de Beirut, Hizbulá anunció en un comunicado que su secretario general se ha unido al resto de “grandes e inmortales mártires” y se comprometió a seguir luchando contra Israel como venía haciendo bajo su batuta.
“La dirección de Hizbulá promete al mártir más alto (...) que continuará con sus esfuerzos para enfrentar al enemigo en apoyo a Gaza y Palestina y en defensa del Líbano y de su honorable gente”, dijo, sin mencionar el ataque con presuntas bombas antibúnker que habrían penetrado hasta su sede subterránea.
La formación política y armada hasta este sábado todavía no había nombrado a un sucesor para el clérigo chií, que tomó las riendas del grupo en 1992 después de que el anterior líder, Abbás al Musawi, muriera en el ataque de un helicóptero israelí en el sur del Líbano.
El sucesor más probable es Hashem Safi al Din, jefe del Consejo Ejecutivo de Hizbulá, primo de Nasrala y quien, de ser designado, deberá supervisar la fase más crítica de sus operaciones desde el inicio de los enfrentamientos contra el Estado judío hace casi un año.
OTRA JORNADA DE ATAQUES
Durante la madrugada de este sábado, la aviación israelí bombardeó nuevos objetivos en los mismos suburbios donde mató al jefe del grupo chií, provocando una nueva ola de desplazamientos en Beirut y obligando a cientos de personas a acampar en las calles de la capital.
“Llegamos sobre la 1:30 de la mañana al paseo marítimo, mis ojos no podían creerlo al ver a todas las personas que habían huido, había más de mil”, relató a EFE un vecino de ese extrarradio conocido como el Dahye e importante bastión de Hizbulá.
La zona volvió a ser objetivo de algún ataque más a lo largo de la jornada, al tiempo que también continuaron los intensos bombardeos israelíes que se suceden desde el lunes, principalmente contra el sur del país y el oriental Valle de la Bekaa.
Desde el pasado 17 de septiembre, Israel ha llevado a acabo una serie de ataques sin precedentes contra el Líbano, empezando con dos olas de explosiones en miles de aparato de comunicación en manos de integrantes de Hizbulá y un gran bombardeo contra sus altos mandos a las afueras de la capital.
