Por segundo día, miles de venezolanos volvieron a salir a las calles a expresar su furia en rechazo al resultado oficial de las elecciones presidenciales del domingo que proclaman a Nicolás Maduro como presidente reelecto. Según cuatro organizaciones no gubernamentales, se registraron 11 personas fallecidas tras la brutal represión de los grupos de seguridad del Estado.
Del total, cinco fueron “asesinadas” en Caracas, dos en el estado Zulia (noroeste), dos en Yaracuy (oeste), una en Aragua (norte) y otra en Táchira (oeste), y dos de ellas eran menores de edad, de 15 y 16 años, indicaron Foro Penal, Justicia, Encuentro y Perdón (JEP), Provea y Laboratorio de Paz en una rueda de prensa.
Desde este lunes, ha habido múltiples protestas en Caracas y buena parte del país en rechazo a los resultados brindados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) pero esas acciones fueron respondidas con represión por parte de cuerpos policiales y militares. La tensión subió de tono cuando varios medios de comunicación internacionales informaron que la magistrada Elsa Janeth Gómez Moreno, presidenta de la sala penal, y Ángel Fuenmayor, director de delitos comunes, firmaron la orden de aprehensión de María Corina Machado, de acuerdo con los datos de Gregory Jaimes, periodista de Telemundo y confirmado por “El Independiente” en fuentes cercanas a la oposición venezolana.
Inmediatamente, el Gobierno de Costa Rica reaccionó y ofreció este martes asilo político al aspirante presidencial venezolano Edmundo González y a la líder de la oposición María Corina Machado tras conocer que hay órdenes de captura contra ellos.
“Hemos sido informados de que existen órdenes de aprehensión, de captura y de arresto en contra de María Corina Machado y Edmundo González en Venezuela. Por mi medio el Gobierno de la República anuncia que estamos dispuestos a otorgar asilo político, refugio, en Costa Rica tanto a María Corina Machado como a Edmundo González", afirmó el canciller, Arnoldo André, en un video distribuido a los medios.
El canciller hizo extensivo el ofrecimiento a “todo otro perseguido políticamente en Venezuela, en especial a aquellas personas que se encuentran refugiadas en la Embajada de Argentina en Caracas”.
“Costa Rica suspendió relaciones diplomáticas con el régimen de Nicolás Maduro desde el año 2020, con el retiro de un funcionario diplomático costarricense y el cierre de la Embajada y Consulado, que se hizo efectivo a partir del 1 de octubre del 2020”, informó la Cancillería costarricense en un comunicado.
Maduro responsabilizó a González Urrutia por las muertes -estimadas en 11 por las ONG- registradas en las protestas de las últimas horas en contra del resultado del ente electoral el domingo, que ratificó al líder chavista en su cargo.
Maduro culpó también a Machado por la violencia desatada, emprendida en buena parte por los cuerpos policiales y militares que han reprimido con perdigones y gases lacrimógenos a los manifestantes que protestaban pacíficamente.
“LOS VAMOS A JODER”
Las amenazas subieron de todo durante la segunda jornada de protesta. El líder chavista Diosdado Cabello amenazó a González Urrutia, y a Machado, con que los van “a joder”, luego de que ambos políticos rechazaran la victoria otorgada por el ente electoral.
En una sesión del Parlamento, el diputado advirtió que Machado y González Urrutia, además de los antichavistas Leopoldo López, Julio Borges, Carlos Vecchio, Henrique Capriles, Antonio Ledezma, Henry Ramos Allup y Carlos Ocariz, “serán acusados ante las autoridades competentes por los más altos delitos, y no habrá beneficios para ninguno”.
“No nos vamos a detener, y si quieren provocarnos, les voy a decir algo, vamos a caer en la provocación, pero los vamos a joder, los vamos a joder”, insistió Cabello, primer vicepresidente del gobernante Partido Socialista Unido (PSUV), quien aseguró que les van a “dar la lección de las lecciones” y los van “a agarrar”.
Además, el oficialista llamó “viejito miserable” y “rata sin escrúpulos” a González Urrutia, a quien acusó de ser un “agente de la CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos)” y de haber estado “acostumbrado a asesinar gente en El Salvador"” sin mostrar prueba alguna.
