Asunción (Paraguay) acogerá este lunes la cumbre de jefes de Estados del Mercosur, sin la presencia del gobernante argentino, Javier Milei, con la participación como invitado del recién posesionado mandatario panameño, José Raúl Mulino, y el interés renovado de China de negociar con este bloque de integración.
La reunión semestral para el traspaso de la presidencia rotatoria, esta vez de manos de Paraguay a Uruguay, se celebrará después de que Bolivia sancionó el protocolo de adhesión al Mercado Común del Sur (Mercosur) y de que ese país lograra sofocar un intento de golpe de Estado.
DIPLOMACIA MILEI
El encuentro presidencial tendrá lugar luego de las deliberaciones que sostendrán el domingo los cancilleres y ministros de Economía reunidos en el Consejo del Mercado Común del Mercosur (CMC), instancia que sesionará tras los encuentros preparatorios del viernes y sábado.
Pero quizás nunca como ahora el entorno en el Cono Sur se muestra tan diverso y marcado por la polémica.
A la capital paraguaya se espera acudan los gobernantes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Bolivia, Luis Arce; Uruguay, Luis Lacalle Pou, y el anfitrión paraguayo, Santiago Peña.
Mulino dio la sorpresa este jueves al adelantar que se desplazará hasta la capital paraguaya para participar –por invitación de Peña– en la cena del domingo durante la Cumbre del Mercosur. El dirigente argumentó que su visita que es parte del interés de Panamá de “dar los primeros pasos de acercamiento” al Cono Sur.
El gran ausente físicamente será Milei, aunque dejó instaladas sendas controversias con Lula y Arce.
CHINA BUSCA MÁS SOCIOS
Otro actor que volverá a sobrevolar en la reunión del Mercosur es China.
El gigante asiático inició el año pasado unas conversaciones con Uruguay en torno a la posibilidad de rubricar un Tratado de Libre Comercio (TLC), pese a que Mercosur no permite que sus miembros negocien por fuera del bloque.
