Al menos 50 personas murieron en un ataque israelí la noche del domingo en un campo de desplazados en una “zona segura” de Rafah, tres días después de que la Corte Internacional de Justicia ordenara el fin de la ofensiva militar del Ejército israelí en esa ciudad del extremo sur de la Franja de Gaza ante el riesgo de genocidio.
Un bombardeo israelí mató a medio centenar de gazatíes en el barrio de Tal al Sultan, noroeste de Rafah, que el Ejército israelí aún no había ordenado evacuar en el marco de la operación militar en esa ciudad que comenzó el 6 de mayo.
Desde entonces, casi un millón de personas han huido de la violencia, la mayoría a las playas de Al Mawasi, hacinados y sin servicios de saneamiento o agua potable.
“Otra atroz masacre fue cometida por las fuerzas israelíes en Rafah, que se ha cobrado hasta el momento la vida de 50 mártires y decenas de heridos, la mayoría de ellos niños y mujeres”, indicó el Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por Hamás.
