Estados Unidos cumplió su promesa y reimpuso restricciones a la exportación de petróleo y gas venezolano, en respuesta al incumplimiento flagrante de los compromisos electorales, mientras que el Gobierno de Venezuela consideró como una "acción lesiva".
La Administración de Joe Biden había aliviado esas sanciones en octubre como gesto de buena voluntad y en un intento por incentivar que Maduro cumpliera la hoja de ruta para unas elecciones democráticas pactadas entre el chavismo y la oposición en los Acuerdos de Barbados.
La inhabilitación de la candidatura de María Corina Machado, quien arrasó en las primarias de la oposición, y el impedimento de las autoridades para registrar a su reemplazo, Corina Yoris, fueron la gota que colmó el vaso para Washington.
Sin embargo, según fuentes estadounidenses, la Administración de Biden no tira todavía la toalla y sigue dispuesta a intentar reconducir el proceso para que las presidenciales convocadas para el próximo 28 de julio tengan un mínimo de garantías democráticas.
Según lo anunciado este miércoles, el Departamento del Tesoro no renovará la Licencia General 44, que vence esta medianoche y que durante los últimos seis meses ha permitido las operaciones de empresas extranjeras en el sector del petróleo y el gas venezolano.
Las compañías tienen un plazo de 45 días, hasta el 31 de mayo, para cerrar de manera ordenada todas las actividades que tenían bajo esta normativa.
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