El presidente francés Emmanuel Macron prometió grandes cosas la noche del incendio para tranquilizar a la conmocionada nación. Macron aseguró entonces que la renovación y reconstrucción del malogrado edificio en cinco años iba a ser un proyecto nacional. Desde entonces, las obras de la iglesia gótica episcopal Notre-Dame de Paris van a toda marcha.
El jefe de obra nombrado por Macron, el exgeneral Jean Louis Georgelin, ya auguraba grandes avances hace un año. “Gracias a una planificación rigurosa, estamos seguros y decididos a reabrir la catedral de París al culto y al público en diciembre de 2024”, dijo Georgelin en una entrevista con el grupo periodístico Ouest-France. Los trabajos se centrarán en los próximos meses en la electricidad, la protección contra incendios, el sistema de calefacción y, por último, el mobiliario. Los franceses esperan el 8 de diciembre de 2024, día en que “Nuestra Señora de París” volverá a abrir sus puertas a todos, creyentes y no creyentes.
