China y Rusia cerraron filas este martes en Pekín dejando clara la fortaleza de sus lazos, el rechazo a las “sanciones unilaterales” y su afinidad de criterios respecto a los conflictos en Ucrania, Gaza y Asia-Pacífico.
Una relación que, según trasladó el presidente chino, Xi Jinping, al ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, que realizó una visita oficial a China, debe avanzar “sin contratiempos y de forma constante”.
El líder chino recalcó que Pekín apoya a Rusia “en la lucha contra el terrorismo” e incidió en que ambos países deben “implementar plenamente” los “consensos” que alcanzó con su homólogo, Vladímir Putin.
Por su parte, Lavrov dijo en su encuentro con Xi que Rusia admira “profundamente” los “logros” conseguidos por China, que han "brindado importantes oportunidades para que otros países puedan desarrollarse".
