Ucrania atacó durante la madrugada una refinería de petróleo en la región rusa de Leningrado, en el noroeste del país, en una nueva oleada de ataques con drones. El objetivo habría sido la planta Kirishinefteorgsintez, considerada la mayor refinería de su tipo en la parte europea de Rusia, aunque las autoridades no confirmaron oficialmente esa versión.
El gobernador de Leningrado, Alexandr Drozdenko, informó que 62 drones fueron derribados sobre la región. También reportó daños en varios edificios residenciales y un incendio en una zona industrial de la ciudad de Kirishi, que posteriormente fue extinguido.
El canal independiente ruso Astra, citando a testigos, identificó la refinería como el blanco del ataque, información respaldada por medios ucranianos. La instalación ya había sufrido un ataque en mayo y tuvo que suspender temporalmente sus operaciones.
