Los invasivos métodos de pesca de la poderosa flota china que faena en aguas internacionales limítrofes con el litoral de los países sudamericanos está esquilmando los bancos de peces e impactando en la economía regional, lo que ha generado una gran preocupación en las autoridades locales, que se esfuerzan por frenar este espolio, según datos y testimonios recogidos por EFE en Argentina, Chile, Perú y Ecuador.
Argentina sufre una grave depredación de especies como el calamar y la merluza negra por parte de embarcaciones extranjeras, sobre todo de bandera china, que faenan en el suroeste del Atlántico.
El área, ubicada a unos 500 kilómetros al este del Golfo San Jorge, en la frontera de la Zona Económica Exclusiva (ZEE), es un tesoro de biodiversidad, clave para el desove y la alimentación de aves y mamíferos marinos, como la ballena franca austral.
