El presidente argentino, Javier Milei, se comprometió ayer de nuevo al traslado de la embajada de Argentina a Jerusalén en su primer día de visita a Israel, donde se reunió también con su homólogo israelí, Isaac Herzog, y visitó el Muro de las Lamentaciones, el lugar de culto más sagrado para el judaísmo.
Al aterrizar en el Aeropuerto Internacional Ben Gurión de Tel Aviv, donde fue recibido por el ministro de Exteriores israelí, Israel Katz, Milei reiteró su voluntad de trasladar la legación argentina desde Tel Aviv a Jerusalén, un paso que seguiría el camino de países como EEUU, Guatemala, Honduras o Kosovo y que se interpreta como un gesto de firme apoyo a Israel.
Este anuncio, que el mandatario argentino ya había hecho, hizo que recibiera elogios del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, con el que está previsto que se reúna hoy, y generó también el rechazo de Hamás, grupo al que Milei pretende declarar como organización terrorista durante su estancia en Israel.
