El grupo islamista Hamás aseguró este jueves que obedecerá un alto el fuego en su guerra contra Israel si así lo dictamina la Corte Internacional de Justicia (CIJ), una medida que el Estado judío no contempla acatar, mientras continúa su ofensiva en la Franja de Gaza donde ya suman casi 26.000 los muertos.
"En caso de que el tribunal de La Haya decida un alto el fuego, el Movimiento de Resistencia Islámica Hamás se comprometerá a un alto el fuego siempre que el enemigo lo respete", indicó el grupo en un comunicado.
Además, asegura que también liberará a los más de 100 rehenes que tiene en su poder si Israel "libera a los prisioneros palestinos que tiene detenidos", pero exige que el Estado judío "ponga fin a su bloqueo de 18 años sobre Gaza y permita (la entrada de) toda la ayuda (humanitaria) necesaria para el alivio del pueblo palestino y su reconstrucción".
En el marco de una acusación por genocidio interpuesta en diciembre por Sudáfrica contra Israel ante la CIJ, el alto tribunal de la ONU se reunirá mañana en una sesión pública para anunciar si concede las medidas cautelares solicitadas que obliguen a Israel a un alto el fuego inmediato en la Franja de Gaza.
El Gobierno israelí adelantó que no tiene intención de respetar ese posible veredicto porque, considera, "no tiene fundamento", y expresó su confianza en que la CIJ desestime las acusaciones "espurias y engañosas" de Sudáfrica.
TREGUA
Por otro lado, varios países siguen mediando para lograr una tregua, pero las negociaciones no han dado frutos pues, aparentemente, Hamás solicita un cese el fuego permanente, algo a lo que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se rehúsa vehementemente.
Según medios israelíes, jefes de inteligencia de Estados Unidos, Egipto e Israel se reunirán en Europa la próxima semana junto con autoridades de Catar para presionar a Hamás y llegar a un acuerdo que incluya la liberación de los rehenes en Gaza a cambio de la liberación de presos palestinos y un cese el fuego temporal.
