El presidente de Argentina, Javier Milei, avisó este domingo a su país que el esfuerzo que tienen por delante es “titánico”, y apeló a la “fortaleza” del pueblo y a la esperanza: “Será difícil, pero lo vamos a lograr”, enfatizó al pronunciar su primer discurso ante la ciudadanía tras jurar el cargo.
Milei aseguró que la “herencia” que deja el kirchnerismo es la “peor” que haya recibido nunca un gobierno argentino, con déficit financiero y fiscal equivalente al 17% del Producto Interno Bruto, una inflación que crece a una tasa anual del 300%, una actividad económica paralizada, una tasa de pobreza del 45% y un índice de indigencia cercano al 10%.
“El desafío que tenemos por delante es titánico, pero la verdadera fortaleza de un pueblo es cómo enfrente el desafío que se nos presenta”, dijo.
El nuevo presidente hizo esta declaración desde una tribuna instalada a los pies de la escalinata del Congreso, en presencia de los principales representantes internacionales que acudieron a su investidura y ante decenas de miles de ciudadanos.
“Miramos al cielo y recordamos que esa capacidad bien podría ser ilimitada”, señaló Milei, quien pidió a los argentinos enfrentar los desafíos “con convicción” y trabajar “sin descanso”, que el país llegará a destino.
“LA NOCHE POPULISTA”
Pero describió una “situación crítica y de emergencia”, no solo por una economía al borde de la hiperinflación (dijo que podría llegar al 15.000% anual) sino en todas “las esferas”. También advirtió que no hay “alternativas” más que un fuerte ajuste y de 'shock', lo cual supondrá un sacrificio para la población.
“Lamentablemente, tengo que decirlo de nuevo: no hay plata. La conclusión es que no hay alternativa al ajuste y no hay alternativa al shock”, enfatizó, Milei, quien no ocultó que “eso impactará de modo negativo sobre el nivel de actividad, el empleo, los salarios reales y la cantidad de pobres e indigentes”.
“Vamos a tomar todas las decisiones necesarias para solucionar los problemas de 100 años de despilfarro de la clase política”, agregó, “aun cuando al principio sea duro”.
“Sabemos que a corto plazo la situación empeorará, pero luego veremos los frutos de nuestro esfuerzo habiendo creado las bases de crecimiento sólido y sostenible en el tempo”. Por eso, el nuevo gobernante apeló a la “enorme” capacidad para superar los desafíos de los argentinos, a quienes arengó diciendo que tienen “la resiliencia para salir adelante”.
“No es fácil”, advirtió Milei, porque “100 años de fracaso no se deshacen en un día, pero un día empieza y hoy es ese día”, exclamó. La multitud que le escuchaba replicó con cánticos de “¡sí, se puede; sí, se puede!”.
“Hoy empezamos a desandar el camino de la decadencia y comenzamos a caminar el camino de la prosperidad”, prometió.
