La ampliaictoria del partido de ultraderecha PVV, del islamófobo y euroescéptico Geert Wilders, ha pillado por sorpresa a Países Bajos, que se enfrenta ahora a un rompecabezas para formar gobierno, dado que muchos partidos descartaron negociar con la extrema derecha, pero su número de escaños impide arrinconarla en la oposición.
Las encuestas de los días previos a las elecciones advertían de un ascenso del PVV, pero seguían situándolo hacia un segundo lugar, después de los liberales de derechas VVD, con Dilan Yeşilgöz a la cabeza. El resultado electoral se aleja de esas predicciones: el PVV obtiene 35 escaños, y el VVD 24, quedando tercero en un Parlamento de 150 diputados.
En segundo lugar, ha quedado el bloque de izquierdas formado por el socialdemócrata PvdA y los verdes GroenLinks, que encabeza el exvicepresidente de la Comisión Europea Frans Timmermans, con 25 escaños. Nuevo Contrato Social (NSC), partido del democristiano Pieter Omtzigt, entra por primera vez en el Parlamento con 20 escaños.
