Israel y el grupo islamista Hamás han alcanzado un acuerdo para la liberación de 50 secuestrados en la Franja de Gaza a cambio de la excarcelación de 150 presos palestinos, que incluye la primera tregua en mes y medio de guerra, que se espera que entre en vigor este viernes con la entrega de los rehenes.
El alto el fuego, que podrá extenderse un máximo de diez días, supone un alivio a la población civil del devastado enclave, donde ya han fallecido más de 14.100 gazatíes -se estima que otros 6.800 están muertos bajo los escombros o sus cadáveres tirados por las calles- por los indiscriminados bombardeos israelíes; pero también para los familiares de los más de 240 rehenes que Hamás y otras milicias islamistas retienen en la Franja.
“Damos la bienvenida a todos los rehenes que regresen a casa, pero nuestra demanda permanece sin cambios: la liberación inmediata de todos los cautivos”, afirmó el grupo que aglutina a las familias de los secuestrados, que en las últimas semanas han acelerado sus movilizaciones para presionar al gobierno de Benjamín Netanyahu en favor de una negociación. “Es una decisión difícil, pero es la decisión correcta”, afirmó el primer ministro, antes de la reunión con su consejo de ministros en la que votaron a favor de aceptar el acuerdo, logrado después de semanas de mediación de Catar, Egipto y EEUU.
