El Vaticano confirmó este jueves que el régimen de Nicaragua pidió que recibiera a los 12 sacerdotes recientemente liberados y que expulsó del país.
“La Santa Sede aceptó, serán recibidos por un funcionario de la Secretaría de Estado esta tarde (por ayer) y alojados en unas instalaciones de la Diócesis de Roma”, indicó el portavoz vaticano Matteo Bruni.
Sin embargo, entre los religiosos no se encuentra el obispo Rolando Álvarez, que se niega a abandonar el país y quien fue condenado a más de 26 años de prisión por “traición a la patria” tras negarse a ser expulsado de Nicaragua hacia Estados Unidos junto a otros 222 presos políticos.
A través de una comunicación, el régimen de Daniel Ortega dijo que “este acuerdo logrado con la intercesión de altas autoridades de la Iglesia católica de Nicaragua y del Vaticano representa la voluntad y el compromiso permanentes de encontrar soluciones, en reconocimiento y aliento de tanta fe y esperanza que anima siempre a los creyentes nicaragüenses, que somos la mayoría”.
