Al menos nueve personas murieron este fin de semana, entre ellas el atacante, y siete más resultaron heridas tras un tiroteo que tuvo lugar en un centro comercial de la ciudad de Allen, en Texas, en el sur de Estados Unidos.
Según el jefe del Departamento de Policía de Allen, Brian Harvey, el atacante fue neutralizado por un policía que estaba en el centro comercial tras una llamada no relacionada.
Cuando escuchó los disparos, el policía “vio” y luego “neutralizó” al sospechoso antes de llamar a las ambulancias que evacuaron a varios heridos.
Seis personas y el atacante fueron encontradas muertas en el lugar, mientras que nueve fueron transportadas a hospitales y dos de ellas fallecieron en el centro médico.
Otras tres están recibiendo “cirugías críticas” y cuatro están “en condición estable”, indicó el jefe policial. Al menos uno de los fallecidos es un niño.
