Dos de los niños heridos el miércoles en un tiroteo en un colegio serbio, en el que fallecieron nueve personas, siguen muy graves, mientras que se ha confirmado que el presunto autor, alumno del centro, aún no ha cumplido los 14 años, la edad mínima de responsabilidad penal en Serbia.
Una niña, que sufrió heridas en la cabeza y fue operada el miércoles, está en peligro de muerte, según fuentes médicas del hospital Tirsova de la capital serbia.
“Los médicos hacen todo lo posible para mantenerla con vida, pero es muy difícil su situación general y su vida está en peligro”, señalan esas fuentes.
Otro menor, con heridas en el tórax, el cuello y la columna vertebral, “pasó ayer (miércoles) todo el día en la sala de operaciones, fue sometido a dos intervenciones” y muestra señales de mejora, aunque sigue en estado crítico, declaró el director del Centro Clínico Universitario, Milika Asanin.
