Los presidentes de Rusia y de Ucrania, Vladímir Putin y Volodímir Zelenski, respectivamente, visitaron sus tropas en los frentes del sur y este, de cara a la contraofensiva ucraniana, cuyo inicio dependerá no solo de las condiciones climáticas, sino también de la ayuda militar de los socios de Kiev.
Los dos mandatarios efectuaron sus visitas a la zona de batalla con un día de diferencia: Putin viajó el lunes a la región sureña de Jersón y la provincia oriental de Lugansk, según el Kremlin, y Zelenski este martes a Avdíivka, uno de los puntos más calientes actualmente en la zona de Donetsk junto a Bajmut.
Se trata del primer viaje del jefe del Kremlin a estos dos frentes en los casi 14 meses de campaña militar y del segundo a los territorios anexionados por Rusia en septiembre pasado tras la visita en marzo a la destruida ciudad de Mariúpol, en Donetsk.
Putin recalcó ante los mandos militares de las unidades Dniéper y Vostok la importancia de “escuchar su opinión” sobre cómo se está desarrollando la situación, en un momento en el que Rusia teme una contraofensiva ucraniana.
