El Ejército Popular de Liberación (EPL, Ejército chino) comenzó este sábado unas maniobras militares en torno a Taiwán, en respuesta a la reunión del miércoles en California entre la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, y el presidente de la Cámara de Representantes de EEUU, Kevin McCarthy.
El portavoz del Teatro de Operaciones del Este del EPL, Shi Yi, definió las maniobras como “una seria advertencia” contra “la provocación de las fuerzas separatistas” y una “acción necesaria para proteger la soberanía nacional y la integridad territorial” de China.
Los ejercicios, anunciados por el Ejército chino ayerm sábado, incluyeron el despliegue de “cohetes, misiles convencionales, navíos y aviones”, recogió la cadena estatal CCTV.
Las maniobras se centraron en “la puesta a prueba de la capacidad de las fuerzas de lograr el control del mar, el aire y la información” bajo el “apoyo del sistema unificado de comando” para “crear una situación represiva en la cual la isla quede rodeada en las cuatro direcciones”.
Entre el armamento movilizado hoy figuran sistemas de lanzamientos de misiles PHL-191, un navío destructor 052C, buques Tipo 22 equipados con misiles y cazas J-10C, además de misiles balísticos convencionales DF-11, apuntó el rotativo local Global Times.
