Brasil vivió ayer una nueva tragedia escolar, la segunda en díez días, con el asesinato de cuatro niños a manos de un hombre de 25 años con un hacha en una escuela infantil de la ciudad de Blumenau, en el sur del país.
El asaltante, que se entregó a las autoridades tras el ataque, hirió además a otros cuatro menores, que tuvieron pasar por el quirófano, aunque están fuera de peligro con un cuadro clínico “estable”, según informaron fuentes oficiales y médicas.
Las víctimas mortales son tres niños y una niña de hasta siete años de edad, según medios locales. “Todos eran hijos únicos”, afirmó el alcalde de Blumenau, Mário Hildebrandt, en rueda de prensa.
El suceso ocurrió en la guardería y colegio infantil Cantinho Bom Pastor, un centro privado, en el que había 40 niños en su interior.
