El Gobierno de Colombia anunció este lunes que negociará con los rebeldes que se apartaron del pacto de paz que firmaron las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2016, unos 2.000 combatientes que atizan la violencia que persiste tras el histórico pacto.
El presidente Gustavo Petro informó sobre el inicio de los diálogos de paz con la facción más grande de disidentes de la otrora guerrilla más poderosa de América.
“Se establecerá una mesa entre el gobierno y el Estado Mayor Central”, escribió en Twitter el mandatario, poco después de que la fiscalía levantara las órdenes de captura contra 19 cabecillas que fungirán como negociadores.
“Comienza un segundo proceso de Paz”, agregó el mandatario, que negocia desde finales del año pasado con rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
En la mañana el fiscal general, Francisco Barbosa, accedió a un pedido del Gobierno para suspender los requerimientos judiciales que pesaban sobre los ahora delegados de la guerrilla.
