La Policía de Memphis desactivó ayer, sábado, de forma permanente la unidad de los cinco agentes que golpearon mortalmente a un joven afroestadounidense, el último caso de brutalidad policial que provocó horror e incomprensión en Estados Unidos.
La muerte de Tyre Nichols, de 29 años, ocurrida a principios de enero tras una detención, reavivó el debate sobre la brutalidad policial en Estados Unidos, donde sigue presente el recuerdo de George Floyd, asesinado en 2020 por un policía blanco, un caso que derivó en una crisis social.
Los cinco agentes, también afroestadounidenses, habían pertenecido a la unidad SCORPION de Memphis, que se puso en marcha en noviembre de 2021 con la intención de reducir la actividad ilegal en puntos conflictivos, entre otras cosas cubriendo esas zonas con más agentes.
