El presidente de Colombia, Gustavo Petro, sostuvo ayer una reunión imprevista en Caracas con su homólogo venezolano Nicolás Maduro, días después de la reapertura total de la frontera entre ambos países y el anuncio fallido de una tregua con la guerrilla del ELN.
El encuentro entre ambos líderes izquierdistas se prolongó por unas tres horas en el Palacio presidencial de Miraflores, donde Maduro recibió a Petro sin honores militares. Solo llegó una camioneta frente a la llamada Puerta Dorada, donde se saludaron con un apretón de manos.
El primer presidente colombiano de izquierda se retiró de Miraflores sin ofrecer declaraciones a los medios.
“Tuvimos una reunión amplia y muy fructífera”, escribió Maduro en su cuenta de Twitter tras el encuentro, lo cual fue republicado por Petro. “Tenemos una ruta clara de trabajo conjunto que seguirá dando resultados positivos para nuestros países, en las diferentes áreas. ¡Viva la unión entre Colombia y Venezuela!”, expresó el gobernante socialista.
