Decenas de miles de fieles desfilaron ayer, lunes, ante el cuerpo de Benedicto XVI, en la capilla ardiente instalada en la basílica de San Pedro, en el Vaticano, para despedir al pontífice emérito, fallecido el sábado a los 95 años.
La larga fila llegó hasta la Plaza de San Pedro y rodeó las columnas de la explanada, vigiladas por un importante dispositivo de seguridad y también por cientos de periodistas de todo el mundo.
El Vaticano informó que acudieron a despedirse del pontífice emérito unas 65.000 personas.
