La presidenta de Perú, Dina Boluarte, aseguró ayer que no renunciará ante las violentas protestas desatadas tras la destitución de su predecesor, Pedro Castillo, y pidió al Congreso adelantar las elecciones, una demanda ciudadana que podría poner fin a la crisis.
Flanqueada por sus ministros y por los jefes de las Fuerzas Armadas y la Policía, Boluarte ofreció una conferencia para explicar el accionar de su gobierno para enfrentar las manifestaciones iniciadas el 7 de diciembre, que dejan al menos 22 fallecidos.
En algunos casos, estas muertes ocurrieron tras choques con militares, autorizados para controlar la seguridad interna en el marco de la instauración de un estado de emergencia. También se cuentan más de 500 heridos.
"¿Qué se resuelve con una renuncia mía? Acá vamos a estar, firmes, hasta que el Congreso resuelva el adelanto de elecciones (...) Exijo que se reconsidere la votación" del viernes, cuando el Parlamento votó en contra de adelantar los comicios generales de 2026 a 2023.
El viernes, el presidente del Congreso, José Williams, precisó que está pendiente reconsiderar la votación en una próxima sesión. Según recientes encuestas, el 83% de la población considera que adelantar elecciones es la salida a la crisis.
Los manifestantes piden la libertad del destituido Castillo, la renuncia de Boluarte, el cierre del Parlamento y elecciones generales inmediatas.
