Fuegos artificiales en el cielo de la capital, Zagreb, y gritos de alegría en las calles atestiguaron la victoria de Croacia en el partido por el tercer puesto del Mundial 2022 en Qatar, ayer, sábado, contra Marruecos (2-1).
“¡Croacia arde! Lágrimas, canciones, orgullo y alegría en todo el país”, resumió el periódico Vecernji List en su página de internet una vez finalizado el partido de Luka Modric –quien pudo haber jugado ayer su último partido mundialista debido a sus 37 años de edad que carga sobre la espalda– y los suyos.
“Croacia va a pasar una larga y feliz noche”, añadió el periódico, con el apoyo de fotos de los aficionados, en varias ciudades, con banderas tricolores al viento en este país de cuatro millones de habitantes.
Después del tercer puesto de 1998 y la final de 2018 en Rusia, perdida contra Francia, es la tercera vez en que Croacia finaliza en el podio de una Copa del Mundo desde su independencia en 1991.
“¡Croacia es de nuevo el tercer país del mundo!”, proclamó el comentarista del partido en la cadena pública HRT al concluir el partido en Doha. “Estamos encantados, orgullosos, felices. Bravo Croacia, bravo los Vatreni”, añadió.
Varios miles de aficionados se congregaron en la plaza Jelacic, en el centro de Zagreb, para seguir el partido en una pantalla gigante.
Entre ellos se encontró a Ana Polic, una veinteañera envuelta en la bandera croata que se mostró también muy orgullosa.
“Tres medallas mundiales para nuestro país tan pequeño. Es un éxito enorme. Estoy tan orgullosa”, celebró Marin Lovric, de 32 años, que escogió un bar de Zagreb para seguir el partido.
La Cuadriculada será recibida el domingo en Zagreb por una multitud de aficionados, como ocurrió en 2018 cuando a su regreso de Rusia más de 550.000 croatas les aclamaron entre el aeropuerto y la plaza central.
