A 24 horas de asumir como presidente de Estados Unidos, Joe Biden se prepara para lanzar su propia agenda contra el covid-19, mientras se aceleran las campañas de vacunación, como es el caso en Brasil y Rusia, y crecen los interrogantes sobre la celebración del Abierto de tenis de Australia.
La enfermedad ha causado más de dos millones de muertos en el mundo, mientras que un informe de expertos independientes presentado este martes a la OMS acusa a ésta y a China de no haber tomado medidas de salud pública más enérgicas en enero de 2020, al inicio de la pandemia.
Estados Unidos es el país más golpeado por el covid-19, con 24 millones de casos y unos 400.000 muertos, de los cuales 21.000 en los últimos siete días.
Además, en víspera de la salida de Donald Trump de la Casa Blanca, la cacofonía reina en Washington: el presidente saliente anunció la próxima reapertura de las fronteras estadounidenses a ciudadanos europeos del espacio Schengen, así como a los británicos, irlandeses y brasileños a partir del 26 de enero, pero fue de inmediato contradicho por la portavoz del presidente electo.
“No es el momento de levantar las restricciones a los desplazamientos internacionales”, declaró en Twitter Jen Psaki, que será la portavoz del nuevo presidente Biden, oficialmente investido el miércoles.
Una inmensa campaña de vacunación empezó a mediados de diciembre en Estados Unidos, pero avanza más lentamente de lo previsto: solamente 10 millones de personas han recibido una primera inyección, muy por debajo de los 20 millones planeados para fin de diciembre de 2020 por la administración saliente.
Biden ha prometido pasar a la velocidad superior para llegar a 100 millones de vacunaciones en el 100º día de su presidencia. “Podemos conseguirlo. ¡La salud del país está en juego!”, aseguró.
Además, el 46º presidente de Estados Unidos ya anunció que adoptaría, el miércoles mismo, un decreto que hará obligatorio el porte de mascarilla en locales y espacios dependientes del Estado federal, y en desplazamientos entre estados, algo que Trump rehusó siempre hacer.
“Fracaso moral”
Por su parte, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que el mundo tendría un “catastrófico fracaso moral” si los países ricos acaparan las vacunas en detrimento de los países pobres.
Hasta el momento, según un recuento de la AFP, al menos 60 países o territorios, que reúnen al 61% de la población del planeta, comenzaron a inmunizar a sus habitantes. Pero 11 países concentran la gran mayoría de las personas vacunadas.
Brasil, uno de los países más castigados con la pandemia y que acumula unos 210.000 muertos –una cifra por debajo de la realidad, según especialistas– lanzó su campaña nacional de vacunación el lunes, dos días antes de lo previsto debido a la presión de los gobernadores de los estados y especialmente de Sao Paulo, que empezó a vacunar el domingo.
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